Floriterapia con Flores de Bach
El primer contacto realmente significativo que tuve con la medicina natural fue hace
más de veinte años a través de las Flores de Bach. Ahora que llevo más de diez
utilizándolas profesionalmente en distintos ámbitos de aplicación, sigo
sorprendiéndome ante la universalidad del mensaje que nos ha dejado el
Dr. Edward Bach.
Las Flores de Bach nos restituyen un poder que a menudo olvidamos: la capacidad
para realizar nuestras elecciones con lucidez y autodeterminación. A través de un
trabajo sutil pero muy profundo, nos ayudan a liberar los propios recursos,
devolviéndonos fuerza y autoconfianza.
El Dr. Bach reconoció la importancia de los aspectos emocionales y sus relaciones
con la salud del individuo y llegó a la conclusión de que la raíz de la enfermedad
había que buscarse en la falta de armonía interior y en la perdida de la conexión
con nuestro auténtico ser.
Hoy en día, se ha aportado evidencia científica de la existencia de interrelaciones
entre impulsos emotivos cerebrales, funciones nerviosas, modificaciones hormonales
y reacciones inmunitarias (la psiconeuroendocrinoinmunología, PNEI, es la rama
médica que estudia estas relaciones). Esto ha hecho posible entender aún más las
relaciones entre psique y soma, base de la Terapia Floral.
En la consulta, las Flores de Bach pueden constituir la única herramienta o integrarse armónicamente con cualquier otra opción terapéutica.